El exito con las mujeres. Flirtear y ligar con exito (Floro)
Flirtear con éxito
PUES BIEN: ¿CÓMO SE HACE? YA HA ENCONTRADO A LAS MUJERES CON LAS QUE HABLAR.
Muchos hombres son muy analíticos en su visión de la vida, y la consideran desde el punto de vista práctico, haciendo lo mismo con las mujeres. Quedan atrapados en la parálisis del análisis, lo cual es un inmenso error, porque el amor no es práctico, ni lógico, ni siquiera sensato.
Bob piensa que las mujeres y las relaciones amorosas con ellas deben ser lógicas. Cuando ha sentido atracción por una mujer y ha tenido el valor de hablarle, lo ha hecho pensando que lo mejor es ser directo. Según él, «a las mujeres les gustan los hombres directos y honestos. ¿Qué puede ser más honesto que hablarle directamente de mi atracción por ella?» Ha intenta-do conquistar amigas explicándoles que sería lógico que tuvieran una relación con él. «Dices que te gusto, y tú me gustas a mí. ¡No tiene sentido que no nos liemos!» Nunca ha comprendido por qué todas le han dicho que no, y la respuesta es que su enfoque práctico y lógica las ahuyenta.
¿QUE ES FLIRTEAR?
Para seducir a una mujer hace falta dominar el flirteo, que no es práctico ni directo, pero que sí sigue unos principios básicos, que una vez dominados, lo colocarán a usted muy por delante de otros hombres en el éxito con las mujeres.
Piense en los niños cuando juegan. Ellos no tratan de conseguir nada, todo lo que les interesa son los juegos en sí. No les cuesta ningún esfuerzo adoptar los distintos papeles, y cuando juegan a los vaqueros, uno es el vaquero y el otro es el indio. Si juegan a casitas, uno es el padre y otro es la
madre, y si juegan a médicos, uno es el médico y otro el paciente (este es el tipo de juego que le interesa jugar a usted con mujeres adultas). Se disfrazan para jugar mejor su papel y dejan correr su imaginación; puede ser un juego sin sentido, pero a ellos no les importa, porque lo único que quieren es divertirse.
A los niños les encantan los juegos, tanto los habituales como los que ellos se inventan. No siempre están interesados en ganar, les basta con jugar juntos para sentirse contentos. Los niños se relacionan mediante el juego, y si pueden jugar, se sienten unidos unos con otros, aunque ellos no lo vean así. Jugar es una manera de estar «en la zona» juntos.
Los adultos juegan de forma diferente. Primero veamos cómo juegan los hombres con otros hombres. Generalmente no consideramos que sea un juego, pero mirar deportes juntos o charlar sobre deportes es una manera de jugar entre ellos. Después de todo, en última instancia los deportes no tienen mucho sentido, porque en el gran esquema general realmente no habrá cambios significativos si la liga la gana un equipo u otro. Lo sentimos, pero es así. De todos modos, lo que queremos decir es que al interesarse por los deportes, ir a los partidos y gritarle a los jugado-res, los hombres juegan y sienten esa camaradería y esa amistad que los niños sienten cuando juegan juntos.
Otra forma que tienen los hombres de jugar entre ellos es con las bromas y las palabrotas cariñosas que se dirigen unos a otros; para ellos, son vínculos que atan.
Por otro lado, los hombres y las mujeres juegan juntos pero de forma diferente. Como casi todos los hombres han descubierto, jugar con las mujeres de la misma forma que lo hacen con sus amigos no funciona. A las mujeres no les interesan las estadísticas deportivas, y las bromas y chis-tes que se hacen los hombres entre ellos les resultan ofensivas. Habiéndolo averiguado por experiencia, los hombres deciden no jugar con las mujeres y se acercan a ellas como lo hace Bob, con planteamientos lógicos y prácticos. Obviamente, nunca consiguen nada.
El flirteo es la forma de jugar entre ellos que tienen hombres y mujeres. Si usted no sabe flirtear, no puede jugar con las mujeres, y si no puede jugar con ellas, no sentirán ningún interés romántico en usted. En el flirteo, las mujeres tienen una forma de descubrir cómo se comportará usted como amante, o cómo sería en una relación estable. Si usted no es jovial, imaginativo y divertido cuando se conocen, ¿cómo será usted como pareja en
una cita? ¿Yen la cama? Para las mujeres, Bob es rígido, analítico y calculador. Aunque les pueda demostrar con toda lógica que deberían sentir interés por él, su falta de alegría y jovialidad no las convence.
Ahora veamos cómo flirtea Bruce, todo un experto, con las mujeres por las que siente atracción. Cuando va al banco, por ejemplo, flirtea con la cajera. « ¿Le dan un porcentaje de todo el dinero que recibe en depósito cada día? A mí me parecería justo». Ella se ríe y contesta «No estaría mal, ¿verdad?, pero él bromea diciéndole « ¿Y si le quitaran un porcentaje por todo el dinero que entrega? ¡Eso no lo debemos permitir!» Ella vuelve a reír, y se da cuenta de que hay una cierta conexión entre ellos. Cuando se va del banco, Bruce se despide con « ¡Gracias, diosa de los bancos!» y sale, pensando lo contenta que ella se pondrá cuando lo vuelva a ver.
Bruce sabe que flirtear con una mujer crea oportunidades. Es la posibilidad de divertirse hablando con ella, de prepararla para invitarla a salir y de calibrar si está eventualmente interesada en tener relaciones sexuales con él. Cuando Bruce flirtea, se divierte y hace que las mujeres se sientan atraídas por él; descubre hasta dónde le responden y las prepara para salir juntos. Este capítulo le enseñará a usted a hacer lo mismo.
SU OBJETIVO AL FLIRTEAR
Cuando Bruce sale del banco, la cajera queda encantada y a la espera de volver a verlo. De hecho, ése es el objetivo de Bruce. En cualquier situación de flirteo con una mujer, su objetivo es que su mente conecte la idea de verlo con placer. Cualquier seductor de éxito sabe que las mujeres responden a sus emociones, no a la lógica, y por consiguiente utiliza el flirteo para que las mujeres tengan emociones agradables cada vez que lo ven.
El flirteo hace que las mujeres estén contentas de verle mediante un pro-ceso que se llama «fijación». La fijación simplemente significa que un determinado estímulo (ya sea un sonido, una visión, un olor o una persona) se conecta siempre a una determinada sensación. Por ejemplo, cuan-do vemos un coche de policía por el retrovisor, con las luces destellando y la sirena sonando, lo conectamos con una sensación de temor. El corazón se acelera y sentimos miedo. Ambos aspectos están fijados el uno con el otro.
Del mismo modo, Bruce sabe que él es el estímulo, y la sensación que quiere crear en la mujer es de felicidad. Así como una persona responde automáticamente sintiendo miedo cuando ver las luces de un coche de
policía, Bruce quiere que las mujeres respondan automáticamente a su presencia sintiendo placer. …1 sabe que el flirteo es la estructura adecuada para que tal cosa suceda.
LO QUE CONSIGUE EL FLIRTEO
El flirteo es la clave de una seducción afortunada. Si usted domina el flirteo, también dominará el arte de la seducción, y viceversa. Todos los maestros de la seducción también poseen técnicas de flirteo.
Establecer afinidad
«Afinidad» simplemente significa que a ella le gusta hablar con usted y se siente bien cuando lo hace. Cuando usted está flirteando, generalmente no habla de temas profundos o difíciles, sino que probablemente recurre a algo divertido o incluso tonto. Ella siente placer, y usted también, y eso es establecer una afinidad.
Hacerla sentir segura volviendo a los mismos temas una y otra vez
Como verá en este capítulo, al flirtear con una mujer usted usará una «broma repetida». Por ejemplo, Frank, un profesor universitario de cuarenta y cuatro años, hace varias semanas que flirtea con una chica que trabaja en la tienda de alimentación donde él compra. Es bonita, pelirroja, lleva un tatuaje y tiene veintipocos años. Frank considera que es muy atractiva y que probablemente sería muy buena en la cama. La primera vez que la vio, ella llevaba una camisa militar vieja y unos pantalones que la asemejaban a un soldado. «Hola, mayor», le dijo Frank. «Veo que lleva la ropa de fajina. ¿Participa en alguna operación secreta aquí en la tienda?» «Pues sí», le contestó ella siguiéndole la broma, «mi misión consiste en vigilar a todo el mundo y asegurarme de que no hay espías extranjeros». Bromearon un poco más sobre el asunto y al despedirse, Frank dijo «Será mejor que me vaya. ¡No quiero descubrir su camuflaje!», a lo que ella se rió. Desde entonces, cada vez que él va a la tienda siguen con la misma escena cómica. Ella está contenta de verlo y le encanta el pequeño mundo que han creado juntos; para él, además, tiene la ventaja de que siempre tiene algo de qué hablar con ella.
El flirteo le permite conocerla y decidir si le interesa o no
Al contrario de lo que pueda imaginar, a usted no le interesa relacionarse con todas las mujeres atractivas que conoce. En el capítulo 12 volveremos sobre este aspecto, pero por ahora baste con comprender que flirtear es una manera de averiguar si una mujer es peligrosamente inestable o una persona fría y distante a la que no le interesa el sexo.
Ted lo aprendió por experiencia. Carolyn era atractiva, estaba borracha y se interesaba por él. La conoció en un bar y a los quince minutos estaban en la cama. «Nos conocimos, ella dijo Te deseo y nos fuimos a mi casa inmediatamente. Llegar al sexo con tanta rapidez fue estupendo, pero en cuanto nos separamos, ella dijo Oh qué bien , ¡qué alegría haber encontrado novio finalmente!», nos contaba Ted.
El infierno personal de Ted había comenzado. Desde ese momento, has-ta que finalmente pudo deshacerse de ella, Carolyn fue una presencia constante y no querida en su vida. Ella se metía en su casa y cuando él llegaba, se la encontraba en la cama; lo llamaba por teléfono y le dejaba el contestador lleno de mensajes rarísimos; acosaba a sus amigos y no lo dejaba en paz. Finalmente Ted tuvo que llamar a la policía para hacerla salir de su vi-da. «Ahora pienso que ojalá no hubiera tenido tanto éxito con ella aquella primera noche», se lamenta. «Si hubiera flirteado con ella en lugar de dejarme llevar por el deseo, hubiera descubierto lo loca que estaba».
¿Cómo se usa el flirteo para valorar la estabilidad de una mujer? En primer lugar, le permite medir el miedo que ella pueda sentir ante usted. Si se trata de un miedo persistente, tal vez no merezca la pena seguir adelante. Es importante comprender que existe una diferencia entre este miedo persistente y el miedo temporal que casi todas las mujeres sienten cuando conocen a un hombre.
Al principio, usted no le prestará demasiada atención a ese temor, con-vencido de que todo saldrá bien. Al segundo o tercer contacto, ella debería comenzar a relajarse y a devolverle las bromas. Si no lo hace, usted tal vez quiera seguir flirteando con ella para practicar, pero probablemente esa mujer no le interese como posible compañera sexual.
Tal vez descubra usted que es una chica extremadamente sensible, que se ofende con mucha facilidad. Si se enfada cuando usted flirtea con ella, o le da sermones del tipo «hay cosas sobre las que no se debe bromear», seguro que es una mujer que no le interesa. Si se pone a llorar, o su actitud le
causa miedo a usted y es usted el que siente ganas de llorar, aléjese de ella. Si Ted se hubiera tomado la molestia de flirtear con Carolyn, habría descubierto su carácter tan inestable y se hubiera evitado problemas.
El flirteo la ayuda a sentirse segura con usted
¿Se acuerda del temor principal de una mujer cuando conoce a un hombre? Tienen todo el derecho a preocuparse por su seguridad, pero si usted puede ser jovial con una mujer, ella se relajará y se hará el siguiente razona-miento: «Me hace sentir bien, o sea que no es peligroso». Los hombres qvie no saben flirtear a menudo atemorizan a las mujeres porque están tan tensos que amplifican el temor natural de ellas en lugar de reducirlo. Cuando usted flirtea de forma jovial, demuestra que no está preocupado en exceso por el daño que pueda causarle, y tal como vimos en el capítulo 3, eso hará que ella se sienta menos preocupada por ese eventual daño.
El flirteo la acostumbra a la idea de sentirse romántica con usted
Cuando usted flirtea con una mujer, crea un mundo diferente e imaginario para los dos. Desde este mundo del flirteo al mundo del romance no hay más que un paso.
El flirteo le proporciona oportunidades de practicar sus habilidades de seducción
Nosotros sugerimos a nuestros alumnos que flirteen constantemente, por-que la seducción se aprende de a poco. Cuando se está aprendiendo a flirtear, es importante hacerlo con todas las mujeres, no sólo con aquellas por las que se siente atraído.
El flirteo le da capacidad de generar
Cuando usted flirtea, está siempre inventando formas creativas de deleitar a las mujeres que le interesan. En cambio, si está deprimido, enfadado o
resentido no lo logrará. Para flirtear bien tiene que ser enérgico y creativo, íntimamente, a las mujeres les gusta estar con hombres que tienen la capacidad de general. Por suerte, la práctica del flirteo que describimos en este capítulo le sacará de su estado de ánimo negativo y lo transformará en el tipo de hombre vital que conquista mujeres.
El flirteo acaba en cita
No queda mucho por decir. Cuanto más flirtee usted con una mujer, más inclinada se sentirá a salir con usted.

FLIRTEAR CON HUMOR
Recuerde lo siguiente: a usted le interesa hacer reír a las mujeres. Si usted puede lograr que una mujer se ría (siempre que no se ría de usted, claro), es que está encantada y quiere verlo otra vez. De todas maneras, como todos los hombres saben, las mujeres encuentran divertidas cosas que los hombres no. Es fácil usar mal el humor con las mujeres y asustarlas u ofenderlas en su lugar, pero teniendo esto en cuenta, he aquí una lista de las cosas que se pueden hacer y de las que no se deben hacer para flirtear con humor.
No
Con una mujer, no haga el mismo tipo de broma pesada que hace con sus amigos, y no haga bromas sobre su apariencia.
Esto es muy importante. Cuando a un tipo se le cae algo, por ejemplo, sus amigos pueden decirle cosas como « ¡Bien! ¡Vaya estilo que tienes tiran-do cosas al suelo!», todos se reirán y nadie se enfadará. Pero si se le cae algo a una chica, mejor es no reírse de su fallo, porque se ofenderá.
Tampoco es una buena idea hacer broma sobre su apariencia, a no ser que usted sepa con seguridad que la broma será recibida de forma positiva. A las mujeres les enseñan a ser paranoicas con su apariencia; si una chica puede entender mal un comentario sobre su apariencia, seguro que lo hará. Robert estaba haciendo un comentario muy sincero cuando le dijo a
Greta « ¡Qué trasero tan grande y redondo tienes! ¡Me encantan las mujeres grandotas!», pero ella se sintió muy ofendida, como cualquier otra mujer de la civilización occidental.
No haga bromas sobre la violencia, a no ser que esté absolutamente seguro de que a ella le gustarán, aunque lo más probable es que no.
Una vez más, la interrelación entre hombres y la interrelación entre mujeres es diferente. Entre los hombres, las bromas sobre la violencia se consideran divertidas. Si usted le pide una cierta información a otro hombre, y éste le contesta «Te la daría, pero luego tendría que matarte», segulamente usted lo encontraría divertido, pero para una mujer no lo sería en absoluto. Jenny conoció a Rachea en un seminario de un día sobre crecimiento personal. Al acabar, se fueron en su coche a un bar cercano, y mientras iban de camino, Kenny cometió un error. Pensando que haría gracia, dijo «Me parece que en lugar de llevarte al bar, te llevaré al bosque y te mataré». Rachel se asustó mucho, y a no ser porque justo en ese momento llegaban al bar, se hubiera puesto histérica. Más tarde, Kenny nos decía «Lo extraño es que ya le había dicho lo mismo unas semanas antes a una chica que conocí en un concierto de rock punk ¡y a ella le pareció graciosísimo!». La mayoría de las veces las mujeres entienden las bromas sobre violencia como amenazas, así que no las haga.
No use humor físico con las mujeres
Los hombres juegan entre ellos utilizando el humor físico. Se pegan puñetazos, se dan pescozones y se comportan de forma bruta cuando están juntos. Hacen chistes sobre el acto de orinar, los gases intestinales y las heces. Los hombres los encuentran muy divertidos, pero las mujeres no; en realidad, se sentirán ofendidas. A usted le toca decidir qué es más importante, hacer bromas o seducir.
No haga bromas sobre sí mismo
Esto es muy importante. Recuerde lo que hemos dicho: cuando una mujer lo conoce, decide qué posición ocupará usted en su vida. ¿Será su amante? ¿Un amigo? ¿Alguien a quien evitar? Ella intenta descifrar qué nivel de respeto asignarle, y una forma de hacerlo es observar cómo se trata usted a sí mismo. Si usted hace bromas a su propia costa, ella sabe que no vale la pena perder tiempo con usted.
Algunos hombres están tan acostumbrados a hacer bromas sobre sí mismos para divertir a las mujeres que les resulta difícil parar. Jerry siempre era el payaso de la clase, con unos kilos de más, y estaba acostumbrado a reírse de su gordura como forma de divertir a las mujeres. «Yo sabía que ellas se reían si hacía bromas con respecto a mí mismo» reconocía Jerry, «pero me di cuenta que de sexo, nada de nada. Fue difícil dejar de hacer bromas fáciles sobre mí mismo, pero lo logré, y ahora tengo novia».
Sí
Haga «malas interpretaciones creativas»
Al acercarse a una mujer, tiene que estar alerta y tener los ojos bien abiertos. Busque los detalles de su apariencia o de lo que está haciendo sobre los que pueda hacer bromas inocentes. Es lo que hizo Bruce cuando le preguntó a la cajera si le daban un porcentaje de todo el dinero que recibía cada día: hacer una mala interpretación creativa de algo de su entorno y usarlo para flirtear. Cuando le pregunta si se puede quedar con un porcentaje, le dice una tontería con la que ella se siente identificada. Es una broma sobre la que pueden hablar y que crea un pequeño mundo aislado para los dos.
Del mismo modo, cuando Frank bromea con la dependienta de la tienda de comestibles saludándola como si fuera un soldado de rango, lo que hace es tomar una situación visible e interpretarla mal de forma creativa, de modo que le sirva para bromear y flirtear. Cada vez que se ven, Frank repite la broma, y ella se siente cada vez más cómoda con él.
Intente que su interpretación equivocada sea un cumplido para ella. Por ejemplo, considerar a la cajera del aparcamiento como «la diosa que guarda los coches» sería más efectivo que considerarla como una barrendera con suerte. La primera interpretación es una broma y la segunda es un insulto. Tenga presente la diferencia.
Sonría y diga «hola»
Su expresión es una parte importante de su comportamiento. Cuando se acerque a una mujer para flirtear con ella, es mejor estar relajado y son-reír, establecer contacto visual y decir «hola». Demasiados hombres intentan flirtear de forma brusca, porque no les gusta tener que hacerlo, o por-que no están de buen humor. Ni actúan ni hablan de forma relajada.
Como dijimos en el capítulo 3, hay que vencer las posturas adolescentes. Si usted irradia tensión habitualmente, tal vez le convendría hacer un poco de ejercicio físico o unas clases de yoga. Cuando usted se siente relajado y se acerca a una mujer, ello lo nota en su cara y en sus ojos.
Pregúnteles sobre rosas que conocen
Las preguntas relacionadas con el trabajo son adecuadas, como también lo son las que hacen referencia a la apariencia personal. Por ejemplo, si ella lleva un collar fuera de lo corriente, una buena pregunta sería « ¡Qué bonito collar llevas! ¿De dónde es?»
Hágales preguntas
Es bueno hacer preguntas, ya que lo que usted busca es averiguar cosas sobre la mujer que le interesa. No se trata de hacer un interrogatorio, sino de hacer preguntas sobre cuestiones que a ella le interesen. Si lleva una flor en la mano, por ejemplo, pregúntele algo así: «Esa rosa es muy bonita. ¿Te gustan todas las flores, o sólo las rosas?» O haga una pregunta como « ¿Por qué crees tú que a las mujeres les gustan las flores?» Con este tipo de pregunta, usted mantiene una conversación con ella sobre sus gustos y sentimientos, que es el tipo de conversación que puede dar lugar a una situación más íntima después.
Describa situaciones o sentimientos agradables cuando esté con una mujer
Lo que usted quiere es que ella responda de forma positiva a sus intereses, y una forma de hacerlo es describiendo situaciones o sentimientos agradables cuando esté con una mujer.
Seguramente usted ha tenido que soportar a algún amigo suyo describiendo hasta la náusea una situación desagradable, así que recordará que al final su amigo lograba que usted también se sintiera mal. Esto pasa por-que la descripción de un sentimiento o una sensación se transforma al llegar al que la escucha, quien acaba experimentando dicho sentimiento o teniendo dicha sensación.
Para flirtear con éxito, aprovéchese de este principio, pero al revés. Lo que usted tiene que hacer es describir, con todo lujo de detalles, los sentimientos que quiere que ella tenga (amor, atracción, deseo), porque al hacerlo así, ella comenzará a tener dichos sentimientos.
El principio es muy sencillo: cuando alguien describe algo, tenemos que imaginarlo para poder comprender lo que la otra persona nos está diciendo. Esto mismo es lo que sucede cuando usted le describe un sentimiento a una mujer, aunque hasta dónde ella podrá imaginarlo dependerá de la buena descripción que usted haga. Sven, por ejemplo, le dice a la atractiva dependienta de la panadería: «Me imagino lo bien que debes sentirte detrás del mostrador, como una diosa a la que los clientes vienen a adorar. Debe ser maravilloso que tanta gente venga a verte cada día». Lo que Steven está haciendo es describir un sentimiento de ser alguien especial, y para que ella pueda comprenderlo y valorar lo que le está diciendo, tiene que sentirse así. Poco a poco, ella conectará las visitas de Steven con ese sentimiento especial y acabará sintiendo atracción por él.
La poesía es una maravillosa herramienta para aprender a hacer descripciones hermosas y románticas; por algo, la casi totalidad de los poemas son sobre el amor. En la poesía y en la novela romántica encontramos una corriente inacabable de descripciones que le permitirán aprender a hablar con ese toque de romanticismo que las mujeres adoran.
Tenga confianza en sus bromas
Uno de los peores errores que cometen los hombres al flirtear es que esperan que las mujeres se sientan cómodas con la situación antes de que ellos mismos se sientan así. Volvemos a repetírselo: cuando usted cono-ce a una mujer, lo primero que ella hace es pensar si usted es un tipo de fiar o no. Si usted actúa de forma dubitativa o asustada, ella actuará del mismo modo, así que su forma de actuar tiene que demostrar la certeza de que no representa ningún peligro para ella y que su flirteo es divertido y relaja-do para ambos.
Bob sufre este problema. Intenta flirtear, pero se le hace tan difícil y tiene tanto miedo de espantar a su posible conquista que es un saco de nervios. Por ejemplo con Natalia, la recepcionista de su dentista, tiene que hacer un esfuerzo para hablarle y el corazón le late con fuerza. No para de preguntarse mentalmente « ¿Ysi me rechaza?», pero sigue adelante, con la boca seca, y comenta algo sobre «la gente aquí lo pasa mal, ¿no?» Ella lo mira fríamente y se contagia del miedo que él siente. Bob trata de arreglar-lo aclarándole que era una broma, pero lo único que consigue es sentirse abrumado y fracasar una vez más en su intento de flirtear con una mujer.
Ahora veamos cómo actúa Bruce en la misma situación. Cuando ve a
Natalia, sabe que le gusta, y también sabe que a ella tal vez no le pase igual, pero no le importa. Él tiene confianza en sus bromas y está seguro de que es encantador, aunque ella no opine lo mismo. Cuando se acerca a la recepción del dentista lo hace relajado y sonriente, con confianza en lugar de tensión. « ¿Así que usted es el ángel guardián de este sitio, eh?» le pregunta. Ella lo mira para decidir si representa una amenaza pero lo ve tan relajado y confiando que ella también se ríe cuando le contesta «Pues sí señor, yo soy el guardián». El sigue adelante con su broma, diciéndole « ¿Me puede proporcionar un hechizo para que no me hagan daño ahí dentro? De hecho, me parece que ya me ha hechizado, Natalia», en una rápida ojeada a su tarjeta de identificación. Ella se ríe y le sigue la broma « ¡Qué bien! Pero yo que usted, no prescindiría del anestésico». Bruce la contradice: «Después de verla a usted, no necesito anestesia porque es imposible que sienta dolor». Halagada y sonrojada, ella le da las gracias por el cumplido.
Bruce hace funcionar positivamente esta situación porque está seguro de que así será. Si hubiera actuado sin seguridad, como Bob, esperando que Natalia le diera su aprobación, habría fracasado también. Bruce se siente bien de todas formas, y esa sensación se expande hasta abarcar a ambos.
Sea romántico son su humor
No basta con ser divertido, también tiene que hacerle saber a la mujer que le interesa que la encuentra atractiva. En el ejemplo anterior, Bruce no sólo hace reír a Natalia, sino que usa el flirteo para hacerle saber que la encuentra hermosa y encantadora. Cuando le comenta «Le diré al dentista que la hermosa y encantadora Natalia me ha proporcionado un hechizo protector», le está diciendo, indirectamente, que así es como la ve y que la considera como algo más que a una amiga. Al hacer esto, la obliga a colocarlo en una categoría, la de amigo o amante potencial. Si ella le sigue la corriente después de un comentario así, él sabe que ella lo considera como un posible candidato a su cama. Usted también puede hacer lo mismo, si muestra su interés romántico cuando flirtea con una mujer.
FLIRTEAR HASTA CONSEGUIR UNA CITA
Teniendo presente estos elementos básicos, ahora le llevaremos, paso a paso, desde el momento de conocer a una mujer hasta el de pedirle para
salir. Veremos los problemas concretos de cada paso y le mostraremos cómo solucionarlos.
El problema principal al que usted se enfrenta es que las mujeres, como todo el mundo, se resisten al cambio, incluso cuando se trata de un cambio que les gustaría. Es completamente posible que salir con usted sea lo mejor que le ha pasado a las mujeres que usted desea, incluso es completamente posible que acostarse con usted sea lo mejor que les haya pasado (especial-mente después de leer el capítulo 10, «Ser el hombre de sus sueños en la cama»), porque si usted hace lo que le enseñamos en este libro, será capaz de proporcionarle a una mujer más amor, pasión y felicidad que cualquier otro hombre. Incluso si a usted sólo le interesa una relación corta y clara-mente sexual, le proporcionará una ocasión que ella agradecerá haber tenido toda su vida.
A pesar del hecho que usted sólo le proporcionaría placer, ella se resistirá porque las mujeres se resisten al cambio, y usted representa la posibilidad de dolor, incomodidad y de lo desconocido, de desorden en su vida tan ordenada. Mientras que usted piensa en tórridas noches de pasión sexual, ella se imagina sus calcetines sucios por todos lados y los mismos problemas que otros hombres han representado para su vida, así que incluso en las mejores condiciones, cuando usted conoce a una mujer, se encontrará con resistencia.
En realidad no se diferencia mucho de cualquier otra situación de venta (y conquistar una mujer es fundamentalmente eso). Por principio, la gente se resiste a casi todos los productos y servicios, aunque los que se les ofrecen sean para mejorar su vida. Mientras que el vendedor piensa en las excelencias de su producto, el posible comprador piensa en cuánto le va a costar, y con las mujeres pasa lo mismo. Cada uno de los pasos presentados a continuación le llevará a usted a través del proceso de superar el temor de ellas y hacerles ver el deseo que sienten por usted.
GANARSE LA CONFIANZA DE ELLA
Para llegar a una cita, primero hay que demostrar que uno es de fiar. De vez en cuando, Bob se da cuenta que las mujeres parecen tenerle miedo cuando se dirige a ellas e intenta solucionarlo de forma muy directa, aunque los resultados que obtiene son desastrosos. En una ocasión le dijo a una atractiva vendedora en una tienda «Yo no soy un tipo peligroso, ¿sabe? Soy un
hombre normal, no tiene por qué tener miedo de mi». La chica se puso pálida y con ojos abiertos como platos, sin duda preguntándose « ¿Y este tipo por qué me dice que no es peligroso? ¿Qué estará pensando hacerme?».
Como hemos dicho muchas veces, la primera preocupación de una mujer es su seguridad, y decirle que uno no es peligroso sólo ayuda a asustarla más y a hacerla sospechar. Con el tiempo se logra aliviar esa sensación, y a medida que usted avanza en el flirteo y la hace reir y sentirse bien, ella comienza a confiar en usted y a creer que es una persona con la que puede sentirse segura. Para esto, hará falta que usted demuestre ciertas cualidades de forma inequívoca.
CUALIDADES ESENCIALES QUE USTED DEBE DEMOSTRAR PARA QUE UNA MUJER CONFÍE EN USTED Y SE SIENTA SEGURA
Cree confianza por medio del respeto hacia ella. Bob piensa que es respetuoso cuando le dice a una mujer que él no es un tipo peligroso, y lo que hace en realidad es darle miedo. El error de Bob es que no entiende que las acciones hablan más que las palabras. ¿Conoce usted a alguien que dice que es de una forma pero que en realidad es de otra? Todos conocemos a alguien que habla constantemente de la importancia de la puntualidad y sin embargo, siempre llega tarde. Sus acciones contradicen a sus palabras, y lo mismo pasa con la declaración de no ser una persona peligrosa. Decir-lo sólo logra empeorar la situación; hay que demostrarlo, y la mejor manera de hacerlo es por medio del respeto.
Respetar a una mujer no significa rogarle ni tratarla como si fuera una persona mejor o superior a usted; a ninguna mujer le gusta esta actitud. En cambio, lo más importante es respetarla cuando dice que «no». Durante el proceso de seducción, a la mujer le gusta ir a su propio ritmo, porque así controla la velocidad y se siente segura. Usted aprenderá a reconocer este ritmo por el uso que ella haga del «no». Si ella dice que no, usted no debe seguir adelante, y ella se sentirá respetada. Al principio del flirteo, es probable que usted diga algo que la incomode o irrite, situación que se verá reflejada en el ritmo de la relación. Esté atento y respete su actitud.
Cree confianza sin demostrar desesperación. Nada hace que una mujer se sienta usada más rápidamente que un hombre que necesita desesperada-mente compañía femenina o sexo sin más. Esa mujer, de forma correcta e
inmediata, decide que ese hombre no está interesado en ella, sólo en el sexo. Como hombre, usted tal vez piense que sería genial que una mujer se interesara en usted sólo por el sexo, pero créanos, incluso ese tipo de mujer interesada sólo en el sexo se sentiría decepcionada si su desesperación es tan obvia. La desesperación aparece con frecuencia en tres situaciones:
- Cuando usted va detrás de sólo una mujer. Como vimos en el capítulo 2, cuando a usted le interesa tan sólo una mujer, generalmente no tiene un plan alternativo, así que la cosa tiene que funcionar con ella o usted sale perdiendo. Esa presión no le permite actuar libremente y decir «No importa cómo me vaya con esta mujer; hay muchas otras para elegir», sino que lo pone tenso y nervioso, porque es mujer es su única posibilidad. Si usted llega a pensar así, está perdido y seguirá dando la impresión de estar desesperado. La solución, tal como vimos en el capítulo 2, es ir siempre detrás de varias mujeres.
- Cuando siente terror al rechazo. A estas alturas, esperamos haberle hecho comprender la importancia de superar tanto el miedo como el rechazo y de aplicar las técnicas descritas en el capítulo 2.
- Cuando su vida es solitaria y sin sentido. Para evitar esta situación, debe tener un interés que de significado a su vida por encima y más allá de la relación y del sexo con una mujer determinada. Si el sentido de su vida debe encontrarlo en sus relaciones con las mujeres, ellas siempre lo notan y rehuyen su compañía.
Tal vez haya notado que a las mujeres les gustan los hombres de éxito. El dinero les atrae, sí, pero eso no es todo. También les atraen los hombres que viven sus vidas con pasión, energía y entusiasmo. Algunos hombres así tienen dinero, pero otros no. El dinero es menos importante que ser un hombre dinámico que se enfrenta a la vida a pecho descubierto.
Los principios del éxito con las mujeres coinciden con los del éxito en la vida. Los siete hábitos de los grandes seductores también los puede aplicar a su vida en general. Tiene sentido actuar con una meta en mente, y no sólo con las mujeres, sino en cualquier área de la vida.; tiene sentido ver la vida como un juego de cantidades, no tomarse las cosas de la vida personalmente y dedicarse a varios proyectos al mismo tiempo. Hay que hacer que la vida nos vaya bien, y aquí incluimos las relaciones con las mujeres.
Los hombres se desesperan cuando se sienten solos, especialmente aquellos que tienen muchas amistades femeninas y pocas masculinas. Los amigos sirven para que las relaciones con las mujeres sean fuentes menos
importantes de cariño y reafirmación; a una mujer le resultará mucho más fácil confiar en usted y sentirse relajada si sabe que usted no necesita su atención desesperadamente.
Cree confianza teniendo paciencia con ella. Tener paciencia con una mujer es una forma importante de demostrarle que usted no representa un peligro para ella y que es digno de su confianza. Hay que tener cuidado, sin embargo, porque es fácil confundir la paciencia con la estupidez. Nosotros no decimos que usted debe permitir que una mujer le camine por encima o lo sacuda de aquí para allá; lo que decimos es que un flirteo que lleve a unas relaciones más íntimas requiere paciencia.
La paciencia también forma parte del flirteo, y usted debe estar dispuesto a ir a ver a la chica que le interesa una y otra vez antes de conseguir salir con ella. Jim pensaba que, en una sola vez, podía crear confianza, interés y atracción, invitar a una chica a salir y acabar en la cama con ella. Si bien es cierto que tal cosa no es del todo imposible, a la mayoría de mujeres no se las conquista con tanta rapidez. Hace falta tener paciencia y tomarse el tiempo necesario para conseguir salir con ella.
Ir a verla al trabajo o al gimnasio también ayuda, porque ella lo ve con frecuencia y entonces, flirtear con usted entra a formar parte de su ordena-da y segura vida diaria. Los amigos comunes también sirven para crear con-fianza, a no ser que se trate de otras mujeres a las que usted «amó y dejó». Si un amigo común los presenta, es como si hubiera una recomendación implícita, y esto también ayuda a crear confianza.
Otro gesto que crea confianza es darle su tarjeta de visita. Ella no lo llamará, no cuente con eso, pero su gesto significa que usted no quiere mantener sus datos en secreto. Todo esto forma parte del paciente proceso de conseguir la confianza de ella.
Cree confianza evitando los conflictos innecesarios. Vigile los temas que comenta y modérese si quiere que una mujer confíe en usted, así que evite los conflictos inútiles mientras esté flirteando con ella.
Recuerde su meta: romance y sexo. Cuando Kurt salió con Sally por primera vez, todo fue bien hasta que ella empezó a hablar del feminismo. «Las mujeres siempre llevan las de perder en esta sociedad», dijo. «Los hombres lo tienen todo y ni siquiera lo saben». Kurt, muy comprometido con el movimiento de defensa masculino, se enfadó al oír esto y comenzó a darle datos estadísticos de hombres maltratados por sus esposas, del número
mayor de hombres que muere en las guerras, de las violaciones en las cárceles, de los daños causados por la circuncisión infantil. En realidad tenía razón en todo, pero era una batalla perdida.
Sally finalmente lo interrumpió: «Oye, estás gritando y me estás asustan-do. No me gusta nada esto de ti». Kurt había echado a perder una ocasión perfecta dejándose llevar por una discusión sobre los derechos de hombres y mujeres, cuando en realidad debería haber actuado con romántica paciencia. Nunca llegó a acostarse con Sally. Lo que tendría que haber hecho es escucharla con atención y luego cambiar el tema de conversación, porque así habría evitado la discusión, no habría perdido la confianza de ella y el proceso de seducción habría seguido adelante.
A algunas mujeres les encanta pelear y discutir y harán lo que sea para provocarlo. Si usted se encuentra en una situación en la que continuamente tiene que evitar conflictos innecesarios, considere si realmente le interesa estar con esa mujer.
Cree confianza demostrándole que usted no es raro. ¿Conoce a algún hombre extraño, fuera de lo corriente, pero de éxito con las mujeres? Tal vez sí. Puede ser alguien lleno de tatuajes, con el pelo verde y múltiples piercings, o alguien con el pelo rapado, chaqueta de cuero y botas milita-res. Son hombres con excentricidades pero que se sienten cómodos consigo mismo y sus peculiaridades y que no tienen dificultades para conseguir muj eres.
¿Y conoce a algún hombre extraño, fuera de lo corriente, pero acomplejado y avergonzado por su condición? Aunque sus gustos en música y vestimenta sean similares a los de otros hombres peculiares, está claro que no se sienten a gusto con sus excentricidades, y tienen dificultades para conseguir mujeres.
Un hombre «extraño» que se siente cómodo siéndolo resulta una inspiración para las mujeres, que lo ven como un hombre dispuesto a expresar-se libre y completamente. Estas cualidades resultan atractivas y las mujeres confían en hombres así porque ellos confían en sí mismos.
Por el contrario, un hombre que no se siente a gusto con sus excentricidades provoca temor en las mujeres. Él piensa que hay algo que no funciona, y las mujeres piensan lo mismo. Lo ven como «raro» porque se avergüenza de sus gustos y no confían en él porque él tampoco confía en sí mismo.
La solución es considerar cualquier forma «extraña» de vestirse o comportarse y decidir si se quiere mantener, y en tal caso, integrarla con con-vencimiento en el estilo propio. Esto se hace preguntándose « ¿Cuál es el mensaje que esto da de mí?» Cuando Luther quiso decidir si debía mantener su coleta y perilla, se hizo esta pregunta, y también se la hizo a familia-res y amigos. Descubrió que muchos pensaban que la coleta daba un mensaje de inmadurez, como que era un niño con cuerpo de hombre, alguien que no quería crecer. Después de considerar esta información, Luther estuvo de acuerdo, se cortó la coleta y se afeitó la perilla. De pronto descubrió que se sentía mejor y que la gente se relacionaba con él de forma diferente, e incluso que las mujeres parecían sentirse más cómodas en su compañía.
La experiencia de Clarence fue distinta. Aunque vivía en una ciudad muy populosa, su vestimenta era la típica de un vaquero, algo que resultaba excéntrico en su medio habitual. Cuando le preguntó a sus amigos sobre cuál era el mensaje que sus botas y sombrero daban, todas las respuestas fueron positivas. «Para mí, son sinónimo de Clarence», dijo uno. «Real-mente parece que has encontrado tu estilo». Clarence estuvo de acuerdo y siguió usando vestimenta vaquera, incluso se compró un sombrero aún más extravagante que usaba con todo orgullo. Las mujeres se sentían cómodas con él, porque a través de su estilo, expresaba su verdadera identidad, y eso les permitía confiar en él. En cambio Luther expresaba su miedo a envejecer con su coleta y perilla, y a los ojos de las mujeres, resultaba raro y poco digno de confianza.
Es frecuente que un hombre se encuentre en esta situación porque bus-ca en las mujeres la confianza que no tiene en sí mismo. Ya lo hemos dicho muchas veces: si la mujer se tiene que cuidar de los sentimiento del hombre, y él la usa para sentirse bien, ella no sentirá ningún interés por ese hombre.
Cree confianza dejándola contenta. Todas estas prácticas lo harán más digno de confianza a los ojos de una mujer. Si usted la respeta, no demuestra desesperación, tiene paciencia con ella, no la pelea y le demuestra que no es «raro», ella tendrá motivos para sentir confianza en usted. Si la deja contenta, no sólo confiará en usted, sino que estará ansiosa por verle otra vez.
LOS TRES PASOS DE UNA SITUACIÓN DE FLIRTEO Primer paso. El primer encuentro con ella
Bob conoció a Brenda en una fiesta. Pelo rubio lacio, un cuerpo perfecto, una cara preciosa, ojos inteligentes… aunque lo primero que miró fue su busto exuberante, a decir verdad. «Sabía que tenía que causar buena impresión», le contaba luego a su amigo Scott, «así que me aseguré de no hacer nada que la espantara». Bob tenía tanto miedo a molestarla u ofenderla que fue incapaz de entablar un contacto normal con ella.
Adoptó su postura habitual para atraer a mujeres atractivas: parecer inofensivo. « ¿A qué te dedicas?», le preguntó, y luego de su respuesta, inició una conversación sobre el trabajo, las horas extra y los distintos tipos de ordenadores que usan las empresas. Ella lo encontró inofensivo, e incluso ligeramente interesante, pero cuando él se atrevió a pedirle el número de teléfono, ella le dijo que «me gustas y tal, pero realmente no eres mi tipo». El sabía que las mujeres temen que un hombre les resulte peligroso, pero estaba seguro de no haber hecho nada que le causara temor; ¿qué había salido mal, entonces?
Es cierto que hemos hecho referencia repetidas veces al temor inicial de una mujer por su seguridad, pero eso no significa que el hombre permita que el miedo de ella lo anule, como le pasaba a Bob. Hay que tener en cuenta su preocupación, pero también hacerle saber de inmediato que uno tiene un interés romántico en ella.
También es cierto que hemos dicho repetidamente que una mujer determina si un hombre es un amante en potencia o un simple amigo al poco rato de haberlo conocido, así que es importante aprovechar este hecho presentando claramente enseguida nuestra intención. Si no es así, haciéndola sentir seguro usted sólo conseguirá que ella lo considere como un amigo, mientras que la parte romántica y sensual la deja para otros hombres.
Qué decir al acercarse a ella por primera vez
Nuestros alumnos parecen pensar que hay una fórmula mágica que vale para todas las mujeres, pero la verdad es que no hay una forma «correcta» de pedirle a una mujer para salir ni una frase «perfecta» con la cual iniciar una primera conversación. Esto debería tranquilizarlo, porque quiere
decir que cualquier cosa que se le ocurra decir (preferentemente algo sencillo y honesto) puede ser lo más adecuado.
Algunos hombres prefieren los comentarios graciosos, como «El cielo ha perdido un ángel, porque estoy viendo uno», pero nuestras entrevistas con más de trescientas mujeres indican que a ellas tales comentarios no les gustan. Es como si el comentario fuera «El cielo ha perdido dos ángeles, porque estoy viendo un par que se mueven dentro de tu blusa», algo que tampoco recomendamos. Y menos aún el famoso «Si te digo que tienes un cuerpo preciso, ¿te enfadarás conmigo?» Todos estos comentarios sólo indican que el que los hace no es un hombre maduro, así que descártelos.
Segundo paso. Ella comienza a verlo como un posible candidato
Si usted ha cumplido con todos los aspectos del primer paso, la mujer que le interesa tendrá confianza en usted y comenzará a verlo como un posible candidato a una relación amorosa. Usted le ha hecho saber su interés, ha logrado que se sienta segura cuando están juntos y la ha dejado contenta en todas las ocasiones. Ha flirteado con ella con humor, ha evitado las pe-leas y no la ha espantado de ninguna manera. Ella disfruta de su compañía, conoce su interés romántico en ella y empieza a pensar «Me gusta este chico, ¿por qué no voy a salir con él? ¿Qué me puede pasar?».
Pero ahora que ha superado la primera etapa, tiene que hacer frente al siguiente problema. A medida que crece el interés de ella, también crecen sus dudas. Recuerde que las mujeres, como todo el mundo, intentan evitar los cambios aunque estén deseando cambiar. Para conservar su vida ordenada, ella comienza a encontrar motivos para descalificarlo, así que su reto es vencer estos motivos y conseguir que ella continúe sintiéndose a gusto con usted.
Las razones que ella busca son diferentes de los problemas que usted tiene cuando usted sencillamente no le gusta. Si ella le dice «No quiero volver a hablar contigo», o «No quiero salir contigo» o «Déjame en paz», es obvio que usted no le gusta. Hágale caso, déjela en paz y busque mujeres a las que usted les guste. Pero si ella le dice algo más vago, referido más a las relaciones en sí que a usted, entonces debe insistir amablemente.
Muchos de nuestros alumnos son hombres mayores que quieren salir con chicas más jóvenes, pero generalmente la edad es un problema. Esto es
lo que le pasó a Marvin, que a sus treinta y ocho años volvió a la universidad para acabar sus estudios y se encontró rodeado de chicas de diecinueve y veinte años, a cual más bonita. Enseguida se puso a intentar conquistarlas, pero descubrió que desconfiaban de él y le tenían miedo. «El primer paso lleva mucho tiempo», nos decía, «pero si uno mantiene su posición, final-mente empiezan a confiarse».
La primera chica de la universidad con la que salió se llamaba Jennifer y tenía veintidós años. Sólo accedió a salir con él después de haberlo visto en clase y haber hablado con él muchísimas veces. Cuando la invitó a tomar un café, ella le dijo: «De acuerdo, pero tengo que decirte algo. Lo he pensado y puedo justificar salir con un hombre de hasta veintiocho años, pero no con uno de tu edad». Alguien no entrenado por nosotros lo habría dejado correr en ese mismo instante, o habría comenzado una discusión tonta sobre eso de «justificar», pero Marvin sabía que probablemente ella sólo trataba de encontrar un motivo para no modificar su vida, así que no le hizo caso y fijó la hora y el lugar para la cita. «Yo comprendía su preocupación», nos decía, «pero también sabía que esas eran las reglas del juego. Si luego trataba de besarla y ella decía que no, sabría que lo decía en serio y que yo no le gustaba, pero decidí seguir adelante con la cita para averiguar-lo». A la tercera cita, usando las técnicas descritas en este libro, Marvin se acostó con ella, quien le confesó luego que había sido «la mejor experiencia de mi vida». Marvin sabía que su persistencia y su respeto a las negativas de ella le permitirían vencer sus reticencias.
Tercer paso. Usted la invita a salir y ella acepta
Existen tres situaciones diferentes en las que usted puede conocer mujeres y la rapidez en invitarla a salir depende de la situación en la que se encuentre.
En primer lugar está la situación de urgencia. Usted ve una mujer que le gusta y tiene que hablarle enseguida, porque está a punto de irse y usted probablemente no la volverá a ver nunca más. ¿Ha leído alguna vez esos tristes anuncios personales de los contactos en los que un pobre tipo le pide a una chica que por favor lo llame? «Te vi desde la otra punta del salón pero no me animé a acercarme a ti. Eres alta, rubia y de complexión fuerte. Yo era el que estaba en el rincón, haciendo que admiraba la decoración. Llámame, por favor». Poco probable, ¿no?
Si no quiere parecerse a ese pobre tipo, tiene que actuar con rapidez, antes de que ella desaparezca para siempre. Puede decirle algo así: «Hola, te he visto y he pensado que no puedo dejar que te vayas sin decirte algo. Generalmente no hago esto, ¿pero te puedo llamar? Tal vez ella le diga que no, pero también es posible que le diga que sí. Lo que es seguro es que tendrá más posibilidades de salir con ella si le habla que si no le dice nada, en cuyo caso ella ni se enterará de que usted existe.
La segunda situación le da un poco más de tiempo. Usted puede ver a la mujer que le interesa en una fiesta o en un curso de todo un día, por ejemplo, por lo que tendrá varias ocasiones de establecer contacto con ella. Antes de irse, dígale algo así: «Me gusta tu forma de ser. ¿Qué te parece si quedamos para salir?» y siga el proceso desde ahí.
En la tercera situación, el flirteo se alarga durante un cierto período. Se trata de las mujeres que van al gimnasio a la misma hora que usted, las camareras de la cafetería que usted frecuenta o de su restaurante favorito. Es la situación de menor tensión, porque usted puede flirtear con la mujer durante un período largo, dándole todo el tiempo que necesite para acostumbrarse a usted, sentirse segura y hacerlo formar parte de su vida amorosa. Con toda la calma del mundo, cuando sea el momento adecuado, usted podrá invitarla a salir.
USE EL TELÉFONO PARA INVITARLA A SALIR
Un error frecuente de los hombres es creer que una mujer no está interesa-da cuando no devuelve las llamadas. Se desaniman, dejan de llamar, se que-jan de la falta de responsabilidad de las mujeres y, lo que es peor, se dan por vencidos. Las mujeres llaman cuando les apetece y no están aquí para facilitarle la vida a los hombres, así que no espere que le devuelvan sus llamadas.
Estos son los secretos del uso del teléfono para invitar a salir a una mujer:
- Después del segundo mensaje, cuelgue si le sale el contestador y sólo acepte hablar con ella en persona., porque si no dará la impresión de estar desesperado y ella lo verá como «ese tipo que siempre me está llamando».
- Deje mensajes con datos concretos, por ejemplo «Me gustaría llevarte al planetario el próximo miércoles por la tarde» y no «Hola, ¿quieres salir?».
- No se enrolle cuando deje un mensaje, sea claro y conciso.
- No llame «simplemente para hablar», porque sólo creará oportunida?
des de meter la pata y echarlo todo a perder. No llame a no ser que
tenga algo seductor para decirle o quiera invitarla a salir.
- Haga llamadas cortas.
- Sea amable al dejar mensajes. Sonreír hace que su voz suene más amistosa.
- Nunca llame cuando esté molesto o enfadado con ella.
Si ella no contesta, vuelva a llamarla y haga ver que su primer mensaje nunca existió. No le pregunte por qué no le ha devuelto la llamada, porque quedará en evidencia como el pesado al que ella no ha hecho caso y se expondrá a que le vuelva a hacer lo mismo.
Tiene que tener paciencia y no esperar que ella lo llame, pero tampoco hace falta que sea un felpudo. Si le parece, aplique la regla de las tres llamadas. Si después de tres mensajes suyos, ella sigue sin devolverle la llama-da, déjela estar y dedíquese a otra mujer. No hace falta que sacrifique su autoestima para estar con una mujer que no tiene ningún interés en usted.
¿QUE PASA SI LO ECHA A PERDER?
Sus problemas no han acabado cuando finalmente la invita a salir y ella acepta. Ese momento llega cuando ella está preparada, pero tiene que tener cuidado para no echarlo todo a perder. Veamos los principales erro-res y cómo evitarlos.
Usted espera demasiado para invitarla a salir
Si su flirteo con ella crea una sensación de atracción y conexión, aprovéchese antes de que cambie de parecer. Es difícil saber exactamente cuándo, pero si usted espera demasiado, ella pensará que usted no tiene interés y comenzará a verlo como un amigo, no como un potencial compañero sexual.
A medida que avance en sus técnicas de seducción, irá descubriendo que intenta conquistar mujeres por las que no siente ningún interés. Esto tal vez le parezca imposible ahora, pero usando las herramientas de este libro, le aseguramos que puede conquistar más mujeres de las que puede
atender. Cuando esto le pase, descubrirá que una forma de demostrar su falta de interés es no invitarlas a salir, pero hasta que llegue a este punto, será mejor que actúe en cuanto se haya asegurado el interés de ella.
Usted no tiene ningún plan para la cita
Cuando le pida a una mujer para salir, tenga siempre una idea concreta de dónde quiere llevarla. (En los próximos capítulos veremos esta cuestión con más detalle). No salga nunca con una mujer sin tener un plan para la cita, lo que significa que tendrá que pensar por adelantado en el tipo de cita que quiere tener, dónde podrían ir y qué podrían hacer. Como veremos más adelante, existen dos clases de citas, las de preparación y las de seducción, y usted debe saber qué hacer en cada caso.
Si una mujer acepta salir con usted pero usted no tiene ningún plan en mente, probablemente acabará diciendo «No sé, ¿tú que quieres hacer?», que es lo peor que puede decir, porque dará la impresión de ser un vago despreocupado que necesita apoyarse en ella para todo.
Cuando invite a salir a una chica y ella acepte, déle detalles de su plan, algo como «¿Qué te parece si vamos a la cafetería Tal la semana que viene? Podría ser el martes, después del trabajo, alrededor de las seis. ¿Te va bien?».
Usted es un indeciso
Una forma fácil de transformarse en un hombre más atractivo es practicar a tomar decisiones de forma rápida y con un mínimo de inconvenientes. Cuanto más fácil le resulte tomar decisiones, más éxito tendrá en todas las áreas de su vida, incluyendo a las mujeres.
No hace falta que sea imperativo, pero su invitación debe ser clara. Si ella quiere cambiar algo, sea flexible, pero decida rápidamente los detalles. El acto de acordar una cita es una forma que ella tiene de ver cómo enfoca usted su vida, si es débil e indeciso, o por el contrario es fuerte y seguro. Recuerde que a las mujeres les gustan los hombres que son creativos, que tienen imaginación, así que a usted le corresponde proponer la idea y solventar los detalles. Si actúa de forma indecisa, echará a perder todo el trabajo que ha hecho hasta ahora.
Usted parece demasiado desocupado
Como a todo el mundo, a las mujeres les gustan las cosas difíciles de con-seguir. Si usted le pide a una chica para salir y le dice que cualquier día y hora le va bien, da la impresión de no tener nada que hacer ni nadie con quien salir. Sugiera un par de fechas y ponga obstáculos a cambiar su agenda para estar con ella. Asegúrese de que el lugar y la hora de la cita le van bien a usted, ya que es bastante probable que ella no aparezca. Diga algo como «A mi me va bien el miércoles a las cuatro, pero sólo tengo una hora». Si da la impresión de estar ocupado pero asequible, ella sentirá más interés.
¿Aparecerán más problemas durante la cita o después? Pues claro que sí, pero no se preocupe: le mostraremos cómo hacer frente a cada uno de ellos.
COSAS QUE USTED PUEDE HACER HOY PARA FLIRTEAR MEJOR, AUNQUE SEA MUY TÍMIDO
Esta información sobre cómo flirtear con las mujeres le será muy útil. Se trata de ejercicios y actividades que le ayudarán a desarrollar sus «músculos de flirtear» y a ser cada vez más atractivo para las mujeres.




